José Saramago nos narra la historia de Cipriano Algor, alfarero de las afueras de una ciudad, el cual vive con su hija Marta quien le ayuda en el oficio de la alfarería y en los quehaceres de la casa, junto con ellos vive su yerno Marcial Gacho quien por su trabajo en el centro de la ciudad como segundo guardia de seguridad solo está en casa pocos días del mes.
La historia empieza con la narración de que Cipriano y su yerno Marcial se dirigen al centro de la ciudad en su furgoneta cargada con piezas de alfarería las cuales después de llevar al yerno a su trabajo Cipriano se dirige a hacer entrega de la mercancía que lleva a una bodega en el centro de la ciudad donde además de él muchos trabajadores y comerciantes entregan y cargan mercancía que compran y venden, al llegar a dicha bodega le dan la noticia que solo podrán recibirle la mitad de la carga por lo cual el alfarero se sorprende y les pregunta el porque, los encargados de recibir la mercancía le mencionan que por efecto de la globalización el barro esta siendo remplazado por piezas de plástico que lo imitan muy bien y son mas baratas y que es lo que les llama la atención a los clientes ahora, que no regrese con más mercancía hasta nuevo aviso, por lo que Cipriano en el camino de regreso a su casa en las afueras, empieza a pensar que es lo que va a hacer si su única forma de vivir ha sido siempre la alfarería, al llegar a su casa se encuentra afligido y le cuanta a la hora de la comida a su hija la situación.
Marta comprende la situación de su padre y al sentir empatía por él decide llamar a a su esposo para buscar una posible solución al problema que se les presenta, pero el le responde muy indiferente diciéndole que hará lo que pueda pero no le asegura que los dueños de la empresa les interese resolver dicho problema, por lo cual Marta le dice a su padre que seria mejor que se fuera a vivir con ellos dos al centro cuando a su esposo le dieran el asenso de puesto a guardia residente, sin embargo su padre se niega rotundamente a dejar su hogar ya que no quiere causar molestias a su hija.
Una semana después del suceso siguen sin recibir una llamada de Marcial, mientras tanto Cipriano Algor intentando seguir la vida como si nada hubiera pasado sigue realizando las actividades cotidianas (limpiando la alfarería, visitando la tumba de su esposa,).
Reflexión:
Así como en la narración que Saramago nos muestra la globalización se entrometió en las actividades y trabajo de Cipriano Algor y debido a esto su trabajo ya no es valorado como antes, ya que el mercado ha remplazado el barro por el plástico, en nuestra vida cotidiana también la tecnología ha ido remplazado las formas de comunicación, de expresión, de búsqueda e información que antes había, los correos o cartas postales se han convertido en "e-mails", la información la encuentras más rápido y a mayor velocidad en la red que ir hasta una biblioteca a consultar el libro, exploradores con infinidad de páginas repletas de información, blogs y redes son la “nueva demanda del mercado”, sin embargo, debemos recordar que la utopía de esta era digital es generar una sociedad de conocimiento, ya que la sociedad actual tiene mayor acceso que antes a las tecnologías digitales, pero no todos sabemos cómo utilizar si quiera uno de estos aparatos ni sus aplicaciones y programas.
No podemos formar parte de esa sociedad del conocimiento debido a que no contamos con los mínimos niveles de conocimiento para manipular la tecnología, por lo que como Cipriano Algor, preferimos quedarnos en nuestros saberes tradicionales, a pesar de que a veces no es nuestra decisión, sino que no hay alguien que nos acerque a las virtudes de la tecnología, por lo que debemos tener en cuenta que la alfabetización digital y la actualización en los modos de enseñanza y transmisión de conocimientos es necesaria en nuestros días.
Reflexión:
Así como en la narración que Saramago nos muestra la globalización se entrometió en las actividades y trabajo de Cipriano Algor y debido a esto su trabajo ya no es valorado como antes, ya que el mercado ha remplazado el barro por el plástico, en nuestra vida cotidiana también la tecnología ha ido remplazado las formas de comunicación, de expresión, de búsqueda e información que antes había, los correos o cartas postales se han convertido en "e-mails", la información la encuentras más rápido y a mayor velocidad en la red que ir hasta una biblioteca a consultar el libro, exploradores con infinidad de páginas repletas de información, blogs y redes son la “nueva demanda del mercado”, sin embargo, debemos recordar que la utopía de esta era digital es generar una sociedad de conocimiento, ya que la sociedad actual tiene mayor acceso que antes a las tecnologías digitales, pero no todos sabemos cómo utilizar si quiera uno de estos aparatos ni sus aplicaciones y programas.
No podemos formar parte de esa sociedad del conocimiento debido a que no contamos con los mínimos niveles de conocimiento para manipular la tecnología, por lo que como Cipriano Algor, preferimos quedarnos en nuestros saberes tradicionales, a pesar de que a veces no es nuestra decisión, sino que no hay alguien que nos acerque a las virtudes de la tecnología, por lo que debemos tener en cuenta que la alfabetización digital y la actualización en los modos de enseñanza y transmisión de conocimientos es necesaria en nuestros días.
Me gusto mucho como relacionaron la parte de la globalización y que nos compartan de que trata y además su reflexión en otro apartado!
ResponderBorrarTwin me gustó mucho tu redacción :D
ResponderBorrarEstá muy interesante sus puntos que establecieron en la reflexión, y además que no está aislado de esta realidad.
ResponderBorrarNos introducen al tema lo cual es muy bueno y con ello poder entender su reflexión la cual es muy interesante.
ResponderBorrarNo clarifican en qué consiste la sociedad del conocimiento, va más allá del simple manejo técnico y eso es algo que no quedó claro en su reflexión. ¿Qué de malo hay en quedarse en un saber tradicional como Cipriano?
ResponderBorrarComprendo porque no entendiste la reflexión, para la próxima daremos introducción hacia lo que queremos relacionar con la novela de Saramago. Ante tu cuestionamiento, no consideró que que tener un saber tradicional tenga algo malo, sin embargo, es importante adaptarnos a lo que se aproxima durante pasa el tiempo sin perder nuestro sentido de pertenencia. Claro que no me refiero que las nuevas tecnologías remplacen oficios y dejar de realizar aquello que sabemos, más bien encontrar la manera de conservar las tradiciones empleándose en una nueva era.
ResponderBorrarPuede que haya personas de los dos tipos, que quieran quedarse en lo tradicional y otras que quieran y prefieran el desarrollo en todo aspecto. En tam caso ¿qué proponen para que exista un equilibrio? ¿Cómo harían para que esto evolucione? Gracias por Compartir sus reflexiones nada alejadas de la realidad. Éxito!
ResponderBorrarTal***
BorrarTal***
BorrarPuede que haya personas de los dos tipos, que quieran quedarse en lo tradicional y otras que quieran y prefieran el desarrollo en todo aspecto. En tam caso ¿qué proponen para que exista un equilibrio? ¿Cómo harían para que esto evolucione? Gracias por Compartir sus reflexiones nada alejadas de la realidad. Éxito!
ResponderBorrar¿Cómo hacer el vínculo entre lo tradicional y lo moderno?
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